Rico


Hoy mi hija de siete años me ha dado la enésima lección: 

- Papá, ¿somos ricos, no?
+ No cariño, nosotros no somos ricos. Podemos pagar la comida, y el agua y la casa y el cole para ti y para tu hermana, pero no somos ricos. ¿Por qué lo dices?
- Pero papá, en la familia estamos sanos y estamos juntos y nos queremos mucho; ¿eso ya es ser rico, no?...

Tal cual.

Así que, tan pronto como la vergüenza me permitió articular palabra, le dije que tenía razón. Que tenía toda la razón.

Porque ser rico es levantarte sin dolor por las mañanas. Es recibir un abrazo que no esperabas. Es un cuento de buenas noches. Ser rico es trabajar de lo que te gusta. Es estar rodeado de buenas personas. Es una barbacoa con tus amigos. Ser rico es admirar el mar y las estrellas. Es poder dormir por las noches. Ser rico es poder mirarte al espejo y reconocerte, porque nunca renunciaste a ti. Ser rico es encontrar a alguien que quiera envejecer a tu lado. Es poder querer a alguien más que a ti mismo. Ser rico es amar hasta que te duela. Es ir al Súper sin tener que mirar tu cuenta bancaria antes de comprar algo que te apetezca. Porque si puedes hacer eso, recuerda que todo lo que ganes de más será sólo para comprar lo que ya tienes, pero más caro. Piénsalo. 

Si tus ingresos cubren tus gastos, ser rico se convierte en una cuestión de actitud. La actitud de disfrutar de las pequeñas cosas. Entender que esto va de "ser" y no de "tener". Entender que hay gente tan pobre que sólo tiene dinero. Entender que lo que más vale no tiene precio.

Y pensé para mí: rico. claro que sí. Asquerosamente rico.

Del odiontólogo al Patiente Experience



Ir al dentista siempre fue un dolor de muelas para mí. Yo le llamaba ir al odiontólogo. Experiencias infantiles desafortunadas con técnicas de otra época se encargaron de procurarme un miedo que ahora se multiplicaba porque el paciente no era yo, sino mi hija.

Pues bien, debo reconocer que hoy apenas han bastado treinta minutos para modificar completamente mi meme mental. Lo de hoy no ha sido un empaste, ha sido una obra de arte. Una coreografía de artistas. Un engranaje perfectamente engrasado en el que cada pieza sabía perfectamente qué hacer y sin ningún movimiento de más. Un ejemplo de empatía máxima con el paciente (una niña de siete años) a quien no han parado de anticiparle de manera cuidadosamente pedagógica todo cuanto iba a pasar, consiguiendo reducir enormemente su ansiedad anticipatoria. Excelencia profesional y maestría emocional. Máximo cariño y pasión en lo que uno hace para procurar una experiencia única. Una clase magistral de Customer Experience. Y mi hija saliendo de la consulta diciéndome "estoy encantada con este doctor. Me cuenta todo lo que va a hacerme y así no tengo nada de miedo" 

Y todo ello provoca que pases del "qué caro" previo a un "qué barato" en sólo treinta minutos. Y provoca que no me plantee ir a ningún otro médico. Y provoca que lo vaya a recomendar tantas veces como pueda. El resultado es que el precio pasa a ser irrelevante y el valor, incalculable.

Hoy compruebo con optimismo que cada vez más son las empresas que entienden la importancia de procurar experiencias positivas a sus clientes, máxime cuando estos clientes son pacientes y, en este caso, niños.

From Blamestorming to Funstorming

Legend has it that in the late 1990’s a group of New York Doctors adapted a popular but relatively modern word to describe the unleashing of creative energy and focus. The word soon took off, with organisation after organisation adopting this expression to describe a sad but discernible trend in modern office politics: Blamestorming.
I am sure you've been in many  meetings where the focus seems to be who to blame while looking for excuses to explain why we did not achieve certain goals. And I am also sure that you will agree that this is an attitude as wrong as the company which permits it. What a desperate loss of energy and creativity…
 Therefore, we can say that Blamestorming is the degeneration of Brainstorming, a valuable technique for ideas & solutions generation.
But I really do believe that there is another way to rechannel this energy into much positive directions, utilising creativity and focus in a proper manner to achieve great outcomes.  I have coined this "Funstorming": The heart of which is assembling a team of talent and passion within an environment where fun rules the day. Hire the talent give them a great surface, a good ball and a reason to play.
I am not talking about doing silly or easy things with just a smile on your face. This is about developing the ability and possibility to "have fun storming the castle".