Destilar la magia


Érase una vez un reino de ensueño que le pidió a un pequeño aprendiz tres grandes retos:

a) Fichar a los mejores y hacerles felices. Fichar a delfines, no a tiburones.
b) Diseñar la mejor experiencia profesional de toda sus carreras
c) Destilar la magia de aquella compañía y pintar las paredes con ella.

Cuenta la leyenda, que de eso han pasado casi seis años y que lo que ha descubierto el aprendiz es que sabe todavía menos de lo que creía. Que las tormentas siempre son peores en nuestra mente que sobre nuestra piel. Que no existe la felicidad, sino ser feliz a cada momento. Que son mejores los que te hacen mejor. Que  el tiempo es tu mayor regalo y que debes darlo a quien lo aprecia como tal. Y que hay magias que no pueden destilarse.

No sé cómo destilar un abrazo por la mañana. Un te quiero, de corazón. Unas risas sin freno. Una mirada de complicidad que te dice "yo también lo estoy pensando". Un regalo inesperado. Un he pensado en ti. Un croissant con una nota de buenos días. Un ¿cómo estás? en ese momento. Decirte lo importante que eres para mí. Un gracias por tu trabajo. Un gracias por estar aquí.

No sé cómo destilar a un conjunto de buenas personas que han decidido permanecer juntas para jugar a construir algo más grande que todos ellos. Que han entendido que nadie es mejor que todos juntos. Gente que te ruboriza con su nivel de valores. Gente que es mejor que tu. 

No sé cómo destilar poder ser tú por primera vez. No hay fórmula que pueda resumir todo cuanto este aprendiz tiene en su mochila, cuando pasea por este reino de lo improbable. Por el reino del si no lo huelo no lo creo. 

Tantos cuentos escuchados durante otros tantos años y ver la diferencia a cuando uno vive en uno.

Y porque sí. Sí existe ese reino, si sabes verlo.  

Le piccole stranezze di un grande leader




C'è molta letteratura in merito alle caratteristiche di un leader, ma personalmente ho sempre prestato particolare attenzione ad alcuni aspetti specifici che possono passare inosservati. Vorrei condividerli con te oggi:

a)    Livello di squadra.- Il livello di un leader si può misurare in base al livello generale del suo team. Un leader che sceglie collaboratori più intelligenti e più preparati di lui che siano in grado di dire a lui che cosa fare. Un leader sicuro con la capacità di selezionare meglio le persone e, allo stesso tempo, in grado di sapere come farle divertire insieme. Il mio buon amico Marcos Urarte ha una frase che adoro: " le persone di seconda categoria assumono persone di terza categoria per sembrare di prima categoria", dunque se vedi una persona di prima classe vuol dire che dietro c’è un leader della Champions League.

b)    Livello di serenità (anche autocontrollo) .- Mi piace definire la seniority come la capacità di mantenere il sorriso di fronte alle avversità. Parlo di persone che affrontano il fuoco con un estintore, e non con la benzina. Un leader non trasmette pressione al suo team, ma comunica la giusta dose di tensione positiva per mantenere un equilibrio tra benessere e rendimento al fine di raggiungere il massimo delle prestazioni.

c)     Livello di controllo: in situazioni di stabilità, il controllo del livello di micromanagement di un leader è direttamente proporzionato al suo livello di insicurezza.

d)    Livello di semplificazione: un buon leader semplifica e firnisce spiegazioni in modo chiaro ed esaustivo. Il trucco è semplice: se lo spieghi a tua nonna e lei non capisce significa che non sai ancora molto bene di cosa stai parlando. Ricorda: semplificare è sempre la cosa più difficile; complicare è la cosa più facile.

e)     Numero di errori: chi non fa nulla non sbaglia mai. Personalmente mi spaventa una persona che non si ricorda dell’ultimo errore che ha commesso. Nella vita, o vinci o impari, quindi un leader che ammette di aver sbagliato è un leader aperto, onesto, umile e che non punisce l’errore altrui. Il fatto che un leader racconti i propri fallimenti è un segnale chiaro del suo valore come leader.

f)      Livello di diversità nel team: adoro la frase di Walter Lippman che dice "quando tutti pensano nello stesso modo, nessuno pensa molto". O la frase che dice "normalmente quando due persone pensano sempre la stessa cosa, una delle due è superflua". Una maggiore diversità è una maggiore ricchezza in termini di punti di vista e di possibilità di raggiungere risultati innovativi.


L’ultimo requisito, ma per me il più importante, è il cuore. È impossibile essere un buon leader senza essere una persona buona e di sani valori.


[Voglio ringraziare Marcella Panasci, la mia insegnante di italiano, senza la quale questo articolo non sarebbe stato possibile.]

Me preocupa


Me preocupa que nos dejamos la salud por conseguir dinero que, cuando conseguimos, tenemos que gastarnos en intentar recuperar nuestra salud.

Me preocupa que a muchas de las personas más influyentes de esta sociedad les cueste deletrear su propio nombre.

Me preocupa que nos gastemos lo que no tenemos para impresionar a gente a quien no le importamos.

Me preocupa que nos creamos quienes somos en lugar de ser quienes creamos.

Me preocupa la gente que defiende que patear bien un balón es mérito suficiente como para gobernar, sin mostrar mayor criterio político que mi abuela, la del pueblo.

Me preocupa que la gente piense que los problemas se resuelven mejor con los estudiantes fuera de las universidades que dentro de ellas.

Me preocupa que la gente crea que Democracia está por encima de la ley, cuando es al revés. Y que no entienda que lo que no es legal no es lícito. Y me preocupa que no entiendan ni siquiera esta frase.

Me preocupa que hay luchas entre gente que no se conoce y se masacra, provocadas por gente que sí se conoce y no se masacra. Luchas de gente que siempre pierde, a costa de gente que siempre gana. Luchas de gente que no sabe, creyendo saber, generadas por gente que lo sabe y hacen que no lo saben.

Me preocupa que la gente se crea que una tierra es más suya que de otro por el simple hecho de haber nacido en ella.

Me preocupa que el sentido común sea el menos común de los sentidos.

Me preocupa que la gente haya dado su voto para gobernar las mayores potencias mundiales a gente a quien no le daría yo ni la hora.

Me preocupa que la gente encienda las teles y apague sus cerebros.

Me preocupa un mundo en el que mueren (más) millones de personas por causas relacionadas con el sobrepeso, mientras que otros tantos lo hacen por no tener qué comer.

Me preocupa que hay más gente con falta de visión que gente con gafas.

Me preocupa que digamos lo que pensamos en lugar de pensar lo que decimos. 

Me preocupa que veamos el mundo no como es, sino como somos.

Me preocupa un país en el que las teles cada vez son más grandes y las bibliotecas más pequeñas.

Me preocupa un país en el que, últimamente, hay muertos que se mueven más que algunos vivos. Un país de muertos más vivos que muchos vivos, muy muertos.

Me preocupa un país donde nos escondemos para hacer el amor y la violencia se practica a plena luz del día. 

Me preocupa un país donde hay gente que se mata por vivir, mientras otros viven para matarse.

Me preocupa que lo más simple sea siempre complicarlo.

Me preocupa que no paremos de hablar sobre escucharnos.

Me preocupa que una suma acabe dividiendo.

Me preocupa que una mentira explicada por millones de personas pueda llegar a dejar de ser una mentira.

Me preocupa que la felicidad se escriba con qué en lugar de con quién

Me preocupa que la gente deje mella en lugar de ocuparse en dejar huella.

Me preocupa que la gente elija comer bien a dormir bien. 

Me preocupa ponerme a pensar, el día menos pensado.

Me preocupa que algún día me olvide de acordarme de todo esto. Y, sobre todo, me preocupa que algún día deje de preocuparme.

PROPUESTA DE MÍNIMOS


Vacaciones o el momento de ver y escuchar mejor todo cuanto nos rodea. Y cada vez que oigo en un local al típico Paco de turno que musita el mantra de "no puedo pagarle más a mi personal y cada semana tengo bajas. El negocio no me va muy bien" me acuerdo de aquello tan famoso de "no sabemos lo que nos pasa, y eso es lo que nos pasa".

Entre otros muchos en los que no voy a detenerme hoy, nuestro Paco no tiene un correcto dimensionamiento de plantilla, aunque está convencido de que sí. Y cuando digo dimensionamiento, no hablo sólo de número de empleados sino, sobre todo, de la calidad de los mismos. 

Cuando se habla de re/dimensionar, re/estructurar y otros verbos del montón, se alude principalmente al elemento cuantitativo, cometiendo el error de bulto de pensar que todos los empleados tienen el mismo "valor" (las personas obviamente sí, pero los empleados, vistos desde la acepción clásica de "fuerza del trabajo", no). El factor determinante en un buen dimensionamiento es la calidad de las personas que tenemos en el equipo.

Normalmente, aunque no lo digan o tan siquiera lo crean, todas las empresas están sobre dimensionadas por exceso en número o por falta de calidad del personal. Y los costes siempre están ahí y, como mínimo, aumentan de manera vegetativa cada año, en una especie de metástasis que acaba matando a gastos a muchas organizaciones. Si crees que ya no puedes reducir más el número de personas en tu organización, quizás estés en lo cierto (muchas veces no), pero siempre podrás tener un mejor "dimensionamiento" con el mismo número de efectivos.

Recuerdo un caso de una empresa en la que trabajé, donde había dos personas en un departamento de Servicio al Cliente, ambas con un correcto desempeño (al nivel de "sus" posibilidades, pero no de "las" posibilidades) que generaban la sensación que siempre faltaban recursos adicionales en ese departamento. Pues bien, por circunstancias, esas personas dejaron de estar y en su lugar fichamos una persona mucho más junior que ambas. El resultado al cabo de pocos meses: el desempeño era mucho mejor que el de ambos predecesores juntos. Si hasta parecía que teníamos a tres personas!. ¿A que te suena familiar esta historia?. Y es que incluso cuando parece que el mundo se va a acabar porque se te va un crack, el mundo te enseña que viene otro y supera lo del anterior. ¿habíamos estado perdiendo el tiempo con el anterior, en lugar de sufrir por el miedo a una pérdida que algún día podía producirse?.

Las empresas no tienen un problema de falta de personal. Tiene un problema de falta de calidad del personal. 

Y claro que si tienes más personas de las que necesitarías si las tuvieras "de calidad", a mismos presupuestos, estás obligado a pagarles menos, con las consecuencias antes apuntadas.

Minimalismo no es tener poco, sino lo imprescindible, pero de máxima calidad. Y lo imprescindible siempre es menos de lo que creemos, así que, moraleja: busca a los mejores y págales como a tales. Ten paciencia, Paco. Aguanta. Hazles felices. Salte de la foto y deja que ellos te enseñen que el negocio, en realidad, te puede ir mucho mejor de cómo te va.

En Ferran



Había muchos restaurantes prácticamente iguales, juntos. Mismas vistas, menú parecido, precios similares. Pero lo que hacía especial al Blue Arenal era él: en Ferran: socio, propietario, camarero y lo que haga falta para crearte una experiencia especial.

Pocas veces he visto una persona que entendiera de qué iba exactamente su negocio: el cliente y sólo el cliente.

Y sus dotes: a los 5 minutos en Ferran ya nos llamaba por nuestros nombres, que ya jamás olvidaría. Incluso al cabo del primer año de vernos por una única primera vez. Realmente sobresaliente.

Oficio y pasión desmesurada por atender de manera extraordinaria. Por escuchar. Por estar siempre atento. Sonrisa infinita de franca bienvenida, que te hacía saber que estabas en casa. De corazón.

El restaurante tiene un buen producto, con alguna que otra agradable sorpresa en forma de plato local, cocinado con un mimo inesperado para lo que uno podía pensar de otro restaurante con bonitas vistas a la playa. Unas vistas amplias y despejadas a la fantástica playa de Arenal d'en Castell, en Menorca (déjame decir, ¿dónde si no? :). En definitiva, una pequeña atalaya en el mediterráneo, pero es verdad que sin una diferencia abismal a ninguno de sus vecinos.

La diferencia la hacía él. Siempre él. La verdadera marca, superando incluso la del propio restaurante. Porque nosotros no vamos al Blue Arenal, vamos a ver a en Ferran y, de paso, ya que estamos, comemos en su restaurante. En Ferran es el Blue Arenal y el Blue Arenal es en Ferran (sin desmerecer a ninguno de los demás en el equipo, también remarcables todos ellos). Pero es en Ferran, el amo del cotarro. El amo de la fiesta del buen hacer. Frases cariñosa para todos, cercanía máxima y punto justo. Y así volvemos una y otra vez por él. Siempre por él.

A mis hijas siempre les digo que se dediquen a algo que les apasione. Que jamás serás bueno en nada que no te apasione. No importa el qué, pero que si les apasiona, se dediquen en cuerpo y alma para llegar a ser las mejores en sus pasiones. De nuevo, no importa el qué. Uno de los mejores ejemplos de esto es, sin duda, en Ferran.