Confianza; ¿no?


Confianza proviene del latín "confidentia", donde "con" significa "con" o "todo" y "fides" significa "fe". Esto es, "con toda la fe" o "con absoluta convicción".

En la Escuela Europea de Coaching aprendí que la Confianza estaba sustentada por tres "patas":
a) La sinceridad.- decir y actuar conforme a lo que uno piensa o cree. 
b) La competencia.- la capacidad de hacer una determinada cosa.
c) La confiabilidad.- la seguridad que un acontecimiento va a producirse, bajo unas condiciones determinadas.

Y que si falla cualquiera de ellas, la confianza se resquebraja. Y de la importancia de identificarlo para tratar de restituirla, en caso de rotura.

Porque Confianza es un guiso que se cuece a fuego lento, pero que  puede matarse en décimas de segundo y entre horribles espasmos de dolor, de ahí que resulte casi imposible recuperarla a su estado original.

La Confianza tiene que entregarse a pecho descubierto. Sin concesiones. A tumba abierta. A caraperro. Sin cuentas separadas. Sin rehenes. Sin trazas de suspicacia. Confianza desgarrada, obscena, casi pornográfica.  Confiar significa no tener que preguntar y confiar a medias es empezar a desconfiar. No podemos confiar y al segundo recordar la necesidad de marcar el tiempo de trabajo. No podemos confiar y pedir la contraseña del móvil al otro. 

En toda empresa pasa igual: si falta Confianza, cualquier organización se convierte en un cuerpo sin vida. En un peso muerto. En cambio, una empresa con Confianza es una empresa más eficiente, porque se evita una cantidad enorme de conversaciones innecesarias. Porque a veces, a la falta de Confianza le gusta vestirse de "por si acaso" o "para estar más seguro" o incluso, vestirse de un "para oír a todas las partes". Y eso es lo que nos parte.

Y es verdad que la falta de Confianza puede cumplir una función defensiva, de protección contra la decepción, pero lo que uno se puede perder por falta de Confianza es demasiado bonito como para renunciar a ello. 

Recuerda que para aquel que juega siempre a la defensiva, cualquier acercamiento siempre será un ataque. Confía en mí :)


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