Exagerada - Mente




Tu mente te trolea. Que lo sepas. Y la Ciencia es muy tozuda al respecto. Los recuerdos que tenemos apenas son un dibujo de la realidad vivida; jamás una foto. La mente es cinturón negro tercer dan en rellenar la información que le falta para generar falsos recuerdos una y otra vez. Recuerdos, que defenderás como exactos hasta la muerte. Pobrete.

Además, tu mente es exagerada a más no poder. Porque...


Lo bueno siempre es mejor en tu mente

Ves una foto de una playa paradisíaca y te dices: mataría por estar allí. No puede haber lugar mejor. Aquello sí es vida y no aquí, haciendo papeles en la oficina...

...pero en realidad, querid@, tu mente te engaña parcialmente porque te "esconde" parte de la información relevante. Te esconde la información contraria al deseo. Aquella que desluce la fantasía. Me refiero a que en esa fantasía de estar en esa playa maravillosa, probablemente, tu mente no te incluye una temperatura de 38 grados y una humedad superior al 90%. No te incluye sudando como un pollo. Probablemente no te incluye arena abrasándote tus pies o las típicas avispas que te revolotean sin cesar. No te incluye al niño gritando "medusas!" o esa familia que más que ubicarse, se desparrama en la playa, colocándose a dos metros de ti (da igual que la playa esté vacía, esta es una ley universal) para que puedas oir bien ese radio cassette con lo último de Camela. Esos pequeños detalles sin importancia, pues no, no te los incluye.

Y es que, lo bueno, siempre es mejor en tu mente.

Funciona igual con ese affaire extramatrimonial con el que nunca has fantaseado o con ese trabajo que te ofrecen y que pinta a mierda vestida de escapatoria de tu trabajo actual (que es incluso hasta más mierda). Mente y realidad acaban haciendo bueno el famoso meme de Aliexpress: "cuando lo pido vs cuando me llega a casa". Que tu te imaginas un affaire tipo película americana y, de darse, te das cuenta que aquello está más cerca de Torrente que de Miami Vice. Con el pequeño detalle que el mal ya está hecho. Y no hay vuelta atrás. Y la cara de bob@, pa' siempre. Que, para estas cosas, más vale bueno conocido que malo por conocer. Porque nuestra ingenuidad asume que la situación deseada mantendrá todo lo bueno de la situación actual y que lo malo desaparecerá. Todo muy de primero de Inventada. 

Todo cuanto fantaseas en positivo, la mente te lo tunea, sacándose matrícula de honor en packaging.

Lo malo siempre es peor en tu mente

La mayoría de catástrofes que imaginas nunca se producirán. Y la minoría restante lo hará en una versión mucho más light de lo que imaginaste. Porque vivimos siempre en el peor caso. Además, el humano es el único animal que vive con similar angustia el evento imaginado que su homólogo real. Y por si te faltaba poco, cualquier preocupación (da igual su importancia) se expande en tu mente hasta ocupar todo el espacio, por lo que, todo sumado nos convierte en una máquina perfecta de autojodernos la vida.

La mente no conoce la Liviandad (esto es, conferir la importancia justa a cada evento), porque vive entre la Gravedad y la Banalidad. Porque la mente es cosa de extremos. 

Moraleja: ni lo malo será tan malo, ni las fantasías serán tan buenas. Valoremos lo que tengamos y seamos conscientes del troleo de nuestra propia mente. Todo lo demás puede acabar resultando carísimo!


Una reflexión de Muerte

Foto de tu oficina del futuro

"Nacer es solamente comenzar a morir" decía Théophile Gautier. Y en cierto modo es cierto: te estás muriendo. Llevas toda tu vida haciéndolo. Lo único que no sabemos es cuándo va a pasar. Esta es la única intriga. Sabemos el qué, pero ni el cómo ni el cuándo. 


Un dato más: cuando mueras, serás olvido en tiempo récord tanto tú (porque, desengáñate, no eres ni Steve Jobs ni Elvis Presley) como  todo cuanto hiciste, salvo que hayas cambiado el curso de la Historia (y, aún así, la mayoría no sabría quien eres. Si quieres comprobarlo, juega un Trivial Pursuit de tu época con gente más joven).


Y a pesar de todo ello, seguimos creyéndonos nuestra tarjeta de visita y guardando el vino caro. Ese que al final quizás se beba nuestro yerno, mezclándolo con Coca-Cola en un botellón de carretera. En definitiva: sigues procrastinando vivir.


Millones de personas corriendo en una noria de ratones durante toda una vida para llegar a "la Jubilación" asumiendo que llegaremos y además fabulando que lo haremos en buena salud pero, sobre todo, confiando en que lo que hoy conocemos como "pensión" va a seguir existiendo. Que digo yo que todo sumado es un demasiado suponer.


Te dejas la piel para dejarles un piso en herencia a tus hijos, que para recibirlo tendrán que hipotecarse y cuando lo vean será un piso centenario a reformar, que probablemente sea más un problema que una solución.


Nos obsesionamos con el tener, mientras olvidamos el ser. Probablemente bastaría (que no es poco) con Educación (esto es, capacidad y opciones) y Amor Incondicional. Bastaría con dar raíces y alas. Y que tus hijos vivan como decidan hacerlo y no como a ti te hubiera gustado vivir y no pudiste o supiste.


El "efecto tanatorio" dura muy poco. Ese efecto que te hace valorar lo que tenemos cuando vemos a uno que se va. Algunos hasta se hacen promesas con vistas al féretro que se olvidan al salir del parking.


Esto no es un alegato en pro de la vida Neymar. No se trata de salir ahora a quemar las naves. Esto va de no perder nunca la perspectiva ni el Balance. Va de vivir con Liviandad, esto es, el dar la importancia justa a cada cosa. Liviandad como punto medio entre Banalidad y Gravedad. Este artículo no es un "enga, a la mierda todo". Al revés. Va de ser consciente que esto de la Vida es un rato corto y que nosotros decidimos cómo pasarlo. Y ahí no hay excusas. Lo del "1% es lo que pasa y 99% es lo qué hacemos con lo que pasa" tiene visos de verdad.


Planifica como un inmortal. Vive como un terminal.


Planificar es fundamental para saber adónde vas ("Séneca decía que no hay viento favorable para un barco sin rumbo"). Tener planes significa crear ilusiones y objetivos por los que vivir. Gasolina para la motivación. Imprescindible. Ahora bien, nunca olvidando que "la vida es eso que pasa mientra estamos haciendo otros planes" (John Lennon).


Flexibilidad y perspectiva. Comer sano es muy importante pero nunca evites ese primer trago de cerveza helada si estás a mediados de Agosto en mitad de una playa a 40º. Ni evites ese helado artesanal que te ofrezcan a medio paseo. Dormir es fundamental, pero haz una excepción si la fiesta lo merece. Y si te gusta, díselo!. Al fin y al cabo; ¿qué es lo peor que puede pasar?. 


Memento Mori.


No te creas tan importante. Ni tan listo. Ni tan sabio. No eres ninguna de las tres cosas. No olvides que estás bastante más cerca de la disminución que de la brillantez en la escala de la inteligencia. Sé buena gente, coño, que no cuesta tanto. Y si no te sale, practica. Ahí tampoco hay excusas.


La única manera (sana) de trascender es en el recuerdo ajeno. Hazlo por ti, pero hazlo ahora. No procrastines vivir o, si decides hacerlo, sé consciente y, al menos, no evites que lo hagan los demás.





Copias verticales y horizontales


Tratar de ser otra persona que no seas tú es un mal negocio, porque a lo máximo a lo que aspiras es a ser una mala copia del original. Y recuerda que siempre es mejor un mal original que una buena copia. Esto es lo que yo llamo una copia o simulación horizontal de ti.

Pero hay otra forma de copia, menos grosera pero igualmente bochornosa, que es tratar de ser tú en una versión extemporánea. Es lo que yo llamo una copia o simulación vertical. Y me explico: Si uno tiene cincuenta tacos (por poner un ejemplo), tratar de aparentar veinte es forzar la máquina. No te equivoques, si tienes cincuenta "tacos", igual tú no te los ves, pero te aseguro que los demás te los detectan con precisión quirúrgica. Por ello, igual vestirte y comportarte como un adolescente hace que lo padezcas más que lo parezcas. Al revés funciona igual: si tienes veinte años y quieres aparentar cuarenta, a la que abras la boca se acabó la magia, Harry Potter.

Y es que uno puede ser libre para tratar de ser otro u otro versión más joven/vieja de si mismo como remedio hueco a la inseguridad. Cosa distinta es que a ojos de los demás la mentira cuele.

Así que yo voto por evitar ingenuidades y tratar de ser 100% genuinos en todo lo que hagamos y seamos. Que igual te sale más a cuenta tirar menos de cuento ;)

Hacerlo al propósito


Sin un propósito, la vida es un deambular. Porque no hay viento bueno para el que no sabe adónde va, cuenta la leyenda.

Me gusta revisar mis porqués de vez en cuando. Declararlos y hacerlos públicos, como si con ello reforzara todavía más mis compromisos y sus correspondientes renuncias.

Y si es cierto que con el nacimiento de mis hijas entendí cuál era mi verdadero propósito en la vida, lo que quiero hoy es dejarlo por escrito con algo más de detalle. Para mí y por si alguna vez lo leen mis hijas (llámame optimista).

Así pues, largas listas de deseos y obviedades aparte, si tuviera que centrarme, diría que mi propósito vital es:

a) Dejar un Legado cuando ya no esté. Trascender. Que para mí significa:

  • Dejar un bonito y duradero recuerdo de ser buena gente y un tipo divertido en la mente de familiares y amigos.
  • Que mis padres me consideren un buen hijo, mi mujer un buen marido, mis hijas un buen padre y mis amigos un buen amigo.
  • Procurarles a mis hijas los recursos económicos, intelectuales y experiencias vitales necesarias para que tengan la posibilidad de pensar y decidir libremente lo que van a ser en sus vidas.
  • A la Sociedad, devolverle parte del conocimiento que habré acumulado en mi vida para evitar que se desperdicie (en una especie de economía circular intelectual)

  

b) Disfrutar del viaje con liviandad, ayudando y haciendo sonreír a quien lo merezca y no haciendo daño al resto. Aprovechar cada instante sin pensar ni en el ayer ni en el mañana y aprovechar las oportunidades de pasarlo bien sin postergarlas innecesariamente. 

Obvio que la lista podría ser mucho más larga, pero en aras de buscar en foco en lo esencial, estas dos serían mis dos prioridades.

Para mí siempre ha sido muy importante saber el propósito de mi vida. Mucho. Porque me ha ayudado siempre a tomar decisiones. Es decir, para cada decisión importante en mi vida me pregunto; ¿me aleja o me acerca a mi Propósito? ¿contribuye a mi Propósito o no?. Porque si no me acerca o no influye de manera positiva a mi Propósito, lo descarto para evitar invertir tiempo de mi vida en causas erróneas.

De ahí el juego del título, para pasar de hacer simplemente las cosas a propósito a pasar a hacerlas AL Propósito.

Y tú; ¿tienes claro el Propósito de tu vida?


El rincón del churrasco


El rincón del churrasco es ese lugar, oscuro e inhóspito, que puedes encontrar en la mayoría de organizaciones. Ese rinconcito emocional patrocinado por una congregación de gente tóxica y más quemada que el palo de un churrero que, reconociéndose entre ellos (Dios los cría y...), acaban afiliándose en una especie de partido de la queja deportiva.

El rincón del churrasco es el club de la gente con quemaduras de tercer grado que no para de dar la brasa. Es un lugar con olor a cerrado, a gato mojado, a ideas rotas y a un "yo sí sé de qué hablo". Es un llorómetro lleno de evangelistas de la reclamación nimia. Un lugar huérfano de alternativas. 

El rincón del churrasco es una estirpe a extirpar. Devotos de la colonoscopia ajena sin anestesia y amos del perro del hortelano, estos sin padre, normalmente comparten sus frustraciones personales con vestido de reivindicación populista con maquillaje de todo a cien.

Pero fíjate bien que el churrasquito normalmente no se pira nunca. Que digo yo; si no estás bien en un lugar; ¿por qué no te vas a buscar otro mejor?. Y es que la pregunta se responde sola porque la realidad es muy tozuda: porque no le quieren en ningún otro lugar. Y uno debe ser consciente de esta circunstancia. No hacerlo, puede suponer una miopía fatal, para uno mismo.

Lo de menos es de quién es la culpa. Lo de menos es el "no eres tú, soy yo". Creo que el 1% de churrasco tiene la misma culpa que el kamikaze que va en contradirección en una autopista de cuatro carriles en hora punta. ¿Acaso todos los demás están equivocados?. Posible, pero poco probable.

¿Culpa de unos o de otros? Acaso del jefe de la brasa, el que la aviva, el que no la acalla. El churrasco maestro. Y ya se sabe, churrasco escoge churrasco. Y así es como se escribe proliferar. Porque el churrasquito será muchas cosas, pero tonto del todo no y sabe que si se arrima a ascua tóxica, aunque tóxica, suyo será el cielo de las brasas. 

Si te quejas de dónde estás pero no te quieren en ningún otro lado, sé consciente y da gracias por la acción social que probablemente esté haciendo tu empresa contigo. O, como mínimo, no dés por el feedback. Que no haya cola de ofertas en tu casa es una señal. Aprende a leerlas.

Una vez me dejaron claro la santísima trinidad del Hecho - Pagado - Olvidado, y que el contador cada día vuelve a ponerse a cero. Que aquello de "con lo que yo he hecho" se anula con aquello de "con lo que la empresa ha pagado" y que el único derecho adquirido es el de la pataleta improductiva. Suena todo lo duro que es, pero ya sabéis que este blog no es para románticos.

Que si "la cosa está muy mal" (seguramente para ti, sí, churrasquito), que si "no es el momento", que si "la abuela fuma", que "si la crisis" o "el perro se ha comido mis deberes". Y es que los caminos de la excusa son inexcrutables.

Lo que digo es que no podemos olvidar ni por un instante todo lo que de bueno tenemos. Cosas. Personas. Momentos. Hoy más que nunca, en este loco mundo, hay que valorarlo todo y no dar por descontado nada. Todo cuesta y cada vez hay que correr más para mantenernos en el mismo sitio. Seamos conscientes que lo que realmente aportamos y lo que recibimos y que, si sentimos inequidad, es hora de dar las gracias sonriendo y marchar en búsqueda de vientos más favorables.